El reajuste falla cuando se recuerda tarde
Una de las fricciones habituales es detectar el reajuste cuando el recibo ya está emitido o cuando el arrendatario ya pagó. En ese momento el corredor debe corregir, explicar y volver a cuadrar.
El reajuste debería estar integrado al flujo de la propiedad, no depender de una alerta suelta o de una nota en una planilla.
Errores frecuentes
- No registrar la fecha exacta del próximo reajuste.
- No dejar claro el tipo de reajuste acordado.
- Aplicar el cambio después de emitir el recibo.
- No comunicar el nuevo monto con suficiente anticipación.
- No dejar respaldo visible del cambio aplicado.
La solución es anticipación y trazabilidad
Un sistema pensado para arriendos debe ayudar a anticipar el reajuste, registrar su efecto y dejar una lectura clara para el corredor, el propietario y el arrendatario.


